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Se alza el telón

Malkah Rabell

Las 100 funciones de unas nuevas tandas

Hace unos años, Enrique Alonso -más conocido entre los niños como "Cachirulo"-, presentó en el pequeñísimo teatro bautizado por Seki Sano como el "Coyoacán" una alegre revista típicamente mexicana, basada en las "Tandas" de los tiempos heróicos cuando María Conesa era la reina del género lírico mexicano, y fuera de ella el público iba poco a los teatros más serios. La temporada duró casi dos años, y cuando cayó el último telón, aún había triunfo para rato.

Al terminar la temporada de esas primeras tandas, que creo se llamaban Dos Tandas por un boleto, Enrique Alonso se asoció con el dinámico, productor Fernando de Prado, y presentaron en un teatro mucho más amplio aunque algo incómodo: el teatro Lírico, una nueva Revista llamada: La alegría de las tandas, que permaneció en cartelera más de un año, para reemplazarla actualmente con Nuevas Tandas de Enrique Alonso. Y ésta a su vez ya cumplió las 100 funciones, que para alegría de actores festejan no sólo sus 100 representaciones, sino las 40 años de actividades teatrales de Enrique Alonso.

Las nuevas "Tandas" se dividen en dos partes: la primera lleva como título: El futuro está pelón... Lo que sugiere de inmediato el contenido del espectáculo. Y ante una bola de cristal una gitana nos devela un pasado en lugar de un futuro. Martha Galindo cada día se vuelve más y más la primera figura de la compañía, y hasta, al estilo antiguo le están tirando flores desde el tercer piso. La acompaña el conjunto bailable que canta acompañado del micrófono. Lo que hace que casi constantemente oímos dos voces en lugar de una. Lo que no pasaba en las anteriores tandas que tenían música en vivo con una fosa de músicos, dirigidos por un director de carne y hueso, Aurelio Calvario, quien también lo es actualmente, aunque la fosa ya no existe, vacía, y todo espectáculo se presenta con una pista musical. No hay que olvidar que vivimos en una época de crisis y es obligatorio hacer economías y acostumbrar el oído a los cantos por micrófono.

También en la actualidad, en la presente "Tanda", ya la tercera en su género, dirige la pista músical, Aurelio Calvario. Mas, para quienes hemos asistido a las presentaciones de las anteriores "Tandas" los números actuales nos parecen mucho menos mexicanos, tanto en sus números de música como en los "Esquetches", que son muy escasos. Hemos extrañado los números orales, que tanta gracia causaba en las anteriores "Tandas". Lástima que el texto era muy reducido y los actores sólo servían para dar la réplica a Enrique Alonso.

La segunda parte llevaba como título mucho menos claro y menos sugestivo: Los anillos de Saturno que con sus bailables y números musicales ya preparaban el final de la presentación.

Si no mal recuerdo los actuales bailarines bailaban mucho mejor y con mucho más temperamento. Parecían muy alegres y se divertían con sus propios chistes. Esta segunda parte se colgaba un poco y nos pareció ya demasiado prolongada.

Como primera figura femenina no veíamos más que a Martha Ofelia Galindo, que lograba opacar a todos sus colegas. La pérdida de una buena cantidad de kilos le daba una agilidad mayor, aunque nunca careció de ella. La coreografía de Marko San Román me parecía más llamativa que las anteriores danzas.

¡Política, arte, música, coreorafía, folclor! imponían una alegria constante. Y el público que llenaba el teatro no solamente para presenciar el espectáculo sino para rendir homenaje al actor y director, Enrique Alonso.

En resumen, este género: la revista, el klainkunst, vuelve por sus fueros que durante muchos años había perdido. Un género que durante muchos años fue la diversión preferida de nuestros padres, vuelve al escenario para la mayor alegría de nuestros hijos.