FICHA TÉCNICA



Título obra El beso

Autoría Antón Chéjov

Dirección Alonso Ruizpalacios

Elenco Sophie Alexander-Katz, Leonardo Ortizgris, Raúl Briones, Francia Castañeda, Pablo Chemor

Espacios teatrales Teatro Santa Catarina

Referencia Bruno Bert, "El beso. Proposición riesgosa que vale la pena seguir", en Tiempo Libre, 13 diciembre 2012, p. 17.




imagen facsimilar

Referencia ElectrÓnica

Tiempo Libre

Columna Teatro

El beso
Proposición riesgosa que vale la pena seguir

Bruno Bert

En la obra de Chéjov generalmente se une un ácido sentido del humor con una desesperanzada visión del hombre y su circunstancia, tanto social como personal. La unión de estos elementos produce en el lector (o espectador, si ha sido llevada al teatro) una sensación de incomodidad, como si a través de su obra se asomara a algo que no debe ser mostrado en público por pudor: tal vez la mediocridad irremediable de casi todos sus personajes. En el Teatro Santa Catarina de la UNAM, se presenta una teatralización de El beso, uno de sus muchos cuentos.

Lo que Atenea Chávez y Auda Caraza crean, como escenógrafas, es una ambientación que ocupa todo el espacio del pequeño foro y que de alguna manera rememora las habitaciones de una casa de campo rusa de la época. Ocupando el centro, una enorme y poco convencional mesa de banquete, con unas incomodísimas sillas rústicas, que permiten ser rodeadas por apenas una veintena de espectadores/invitados, que comparten el espacio con los actores y actrices, cinco en total, que fungen como sus anfitriones. Naturalmente, todo tiene mucho que ver con el argumento del cuento (fácil y deleitable de leer, por lo que se recomienda hacerlo como "aperitivo" al evento), que narra una cena en la que casi por casualidad participan unos militares acantonados en la zona y en la.que –nuevamente por azar– uno de ellos, especialmente tímido y opaco, se pierde en las sombras en una habitación y es besado fugazmente por una invisible desconocida.

Sin embargo, Alonso Ruizpalacios –adaptador del texto y director del espectáculo– toma el material de Chéjov y lo desborda con proposiciones tanto textuales como de acciones y desplazamientos. Y así juega a una paráfrasis libre que contiene lo esencial del original, pero toma otros caminos bastante sorprendentes, muy interesantes formal y conceptualmente algunos de ellos y bastante dudosos otros, que no sólo desvían sino que multiplican las sugerencias e interpretaciones, desconcertando un poco y diluyendo (sin abandonarla, sin embargo) esa sensación tan chejoviana de incomodidad frente a la impotencia, de la que hablábamos al principio.

Así y todo, se me hace una proposición riesgosa que vale la pena seguir, aun con sus quiebres y tal vez excesivos adornos, comentarios y agregados. Los actores –Sophie Alexander-Katz, Raúl Briones Carmona, Francia Castañeda, Pablo Chemor y Leonardo Ortizgris– resultan especialmente apropiados para el juego, en esa mezcla de personaje/persona, ficción/comentario, donde la mirada y la breve interacción siempre se produce desde la ambigüedad y el descoloque amable y por ende levemente irónico. Atractivo por la habilidad tanto de los actores como de la dirección, pertinente sobre todo si lo que se busca no es una apelación preferente a la razón, sino más bien una cierta zona gris de la misma ante lo brumoso, lo inaferrable con su plus de juego resbaloso con el aflorar de lo subconsciente.

Entonces, entre ridículos tés de un auténtico y maltratado samovar, y simbólicos banquetes narrado/literarios, interferencias, corrimientos y miradas con el espectador de junto o de enfrente mientras los personajes planean literalmente sus fantasías como servicios adicionales junto a nuestra servilleta, va pasando la experiencia, que tiene tanto de suculenta como de frustrante... muy al estilo del insignificante invitado protagónico del cuento. Afortunadamente nadie nos besa en la oscuridad, por lo menos en el sentido literal del término, aunque por ahí, junto al piano, se hacen ofrecimientos al respecto. No está mal, pero por las dudas llévese unos discretos audífonos por si no entiende nada y quiere seguir sonriendo con cara concentrada de conocedor de Chéjov.

EL BESO, de Antón Chéjov. Dir. Alonso Ruizpalacios. Con Sophie Alexander-Katz, Leonardo Ortizgris, Raúl Briones, Francia Castañeda y Pablo Chemor. Teatro Santa Catarina, Plaza de Santa Catarina 10, Coyoacán, 5658-0560. Jueves y viernes, 20:00; sábado, 19:00; domingo, 18:00 horas. Loc. $150; descuento del 50% a estudiantes, maestros y afiliados al Inapam; jueves $30. Adolescentes y adultos. (Sur)