FICHA TÉCNICA



Título obra El rey se muere

Autoría Eugéne Ionesco

Dirección Julia Faesler y Clarissa Malheiros

Elenco Clarissa Malheiros, Natyeli Flores, María Sandoval, Roldán Ramírez, Pablo Chemor, Catalina Pereda

Espacios teatrales Teatro El Galeón

Referencia Bruno Bert, "El rey se muere. Mezcla irónica entre la metafísica y la patafísica", en Tiempo Libre, 13 septiembre 2012, p. 17.




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Referencia ElectrÓnica

Tiempo Libre   |  

Columna Teatro

El rey se muere
Mezcla irónica entre la metafísica y la patafísica

Siempre que veo la reposición de una obra de Ionesco siento un cierto asombro. Ahora, Juliana Faesler y Clarissa Malheiros han convocado uno de sus textos más conocidos que está cumpliendo su cincuenta aniversario. Se trata de El rey se muere, un material muy representativo de las preocupaciones y estilo de nuestro autor rumano/francés, uno de los máximos exponentes del "teatro del absurdo", como hace ya décadas lo bautizara con buena fortuna un conocido crítico de la época.

La anécdota está contenida en el título y la conciencia de un "teatro teatral" (como lo hubiera llamado Meyerhold) se instala desde el momento en que la reina le comunica al moribundo que lo que le queda de vida es la duración de la obra que se está representando. Una mezcla irónica y chusca entre la metafísica y la patafísica, entre la realidad teatral y la "realidad real". Los temas son los que siempre obsesionaron a Ionesco: la muerte, el sinsentido de los actos, las postergaciones eternas de lo trascendente, tanto en lo político como en lo vital; y por supuesto el poder y sus ilusiones, aquí encarnado en la figura anacrónica de un rey, dos reinas y un par de cortesanos y criados. Lo vago de las estructuras sociales y sus juegos de clase, vanidad y valores hipotecados a la mezquindad.

Normalmente la sombra del humor negro se hace presente de manera muy imperiosa y los sentimientos melodramáticos son tema de burla, como viendo la trastienda de una ópera decadente y mal interpretada. Aquí, en la puesta de hoy, hay un mayor espacio para lo emotivo y casi diríamos que en la segunda mitad –aquella más cercana a la agonía y el final– las directoras van dejando aparecer un grado de humanidad en los muñecos evidentes que son los personajes, hasta casi permitir una conmiseración hacia ese rey entre ridículo y patético que va perdiendo sus sentidos y recuerdos hasta el mutis de cierre y oscuridad. Es una lectura posible, e incluso válida, aunque en lo personal creo que genera una contradicción ideológica con el teatro de Ionesco, derivándolo hacia un ilusionismo que puede que esté presente en los fantasmas que habitaban al autor en su vida personal, pero que no son demasiado congruentes con la lectura social de su obra.

El espacio elegido entre ambas (hay que recordar que Juliana Faesler es originalmente una escenógrafa) tiene un algo de recordatorio de la comedia del arte, con un suelo inicialmente cuadriculado con una "entrada regia" al fondo. Cada cuadrícula contiene un tambo metálico vacío que recoge sonoramente las infinitas goteras de Palacio. Los muchos candiles, los juegos de té y los platos diseminados en el suelo, el gran cuadro de Tiziano con Carlos V en su apología victoriosa y ridiculizada, todo el contexto de la acción, se impregna de ludicidad, que luego, en su acumulación junto al moribundo pueden cambiar de sentido en esa ofrenda mortuoria a la intrascendencia.

El rey está asumido lógicamente por Clarissa Malheiros y su trabajo –como casi siempre con esta gran actriz– es una composición excelente, más allá de los deslizamientos de sentido que antes mencionábamos. Los demás papeles están en manos de Natyeli Flores, María Sandoval, Roldán Ramírez, Pablo Chemor y Catalina Pereda. Un equipo solvente que entorna esta especie de monólogo repartido a varias voces.

En definitiva, un retorno de Ionesco –que nunca termina de irse y siempre regresa con nuevas propuestas– pleno de vitalidad y contradicciones, con un sólido equipo de trabajo como La Máquina del Teatro, que mantiene un alto nivel de presencia y proposición creativa en nuestro medio teatral.

El rey se muere, de Eugéne Ionesco. Dirs. Juliana Faesler y Clarissa Malheiros. Con Clarissa Malheiros, Natyeli Flores, María Sandoval, Roldán Ramírez y Pablo Chemor, Teatro. El Galeón, Centro Cultural del Bosque, Paseo de la Reforma y Campo Marte (Metro Auditorio). Jueves y viernes, 20:00; sábado, 19:00; domingo, 18:00 horas. Loc. $150; descuento del 50% a estudiantes, maestros, afiliados al Inapam, 75% trabajadores del INBA; jueves de teatro $30. Adolescentes y adultos. (Centro)


Notas