FICHA TÉCNICA



Título obra Lo único que necesita una gran, actriz es una gran obra y las ganas de triunfar

Notas de Título Material parcialmente basado en Las criadas de Jean Genet

Dirección Damián Cervantes

Grupos y Compañías Vaca 35

Notas de grupos y compañías Vaca 35

Elenco Diana Magallón, Mari Carmen Ruiz

Espacios teatrales Ambienta Yoga

Referencia Bruno Bert, "Lo único que necesita una gran actriz, es una gran obra y las ganas de triunfar. Navega en la ambigüedad", en Tiempo Libre, 28 marzo 2012, p. 18.




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Referencia ElectrÓnica

Tiempo Libre   |  

Columna Teatro

Lo único que necesita una gran actriz, es una gran obra y las ganas de triunfar
Navega en la ambigüedad

Hoy no es inusual que veamos teatro en espacios alternativos de toda índole. Sin embargo, el hacerlo en un lavadero de terraza donde apenas caben dos actrices y unos diez apretujados espectadores no es tan común. Esto es Lo único que necesita una gran actriz, es una gran obra y las ganas de triunfar, material parcialmente basado en Las criadas, de Jean Genet, inserto en una creación colectiva del grupo Vaca 35, bajo la dirección de Damián Cervantes.

Lo primero que me evoca la visión de ese trabajo son los viejos postulados de la estética de la fealdad, bastante representada hace ya unos cuantos años en diversos performances que aquí encontraron espacio en XTeresa, por ejemplo: la cercanía exagerada que evoca al voyeur encerrado en un armario; la estridencia vocal que deforma el texto para sobreescribirlo; el desnudo femenino en una deconstrucción antierótica; la desproporción deformante por la isóptica del espectador, la sensación de incomodidad por estructuras intrusivas... en fin, un cúmulo que podría ampliarse.

A poco de comenzar advertimos que por ahí andan retazos de los textos de Genet. De Las criadas, para ser más precisos y se nos ocurre que resulta extraño llevarlas a su simbólico espacio de miserable vivienda, porque su ámbito es la ambigüedad, la inter ficcionalidad y el manejo de las palabras para denunciar el infierno de una realidad que siempre está más allá de nuestra visión. El asco, la repugnancia, la humillación física que recorren las obras, los personajes –y también la vida del Genet antes de su fama– son transfiguradas a través del lenguaje en una sublimación épica que emulará burlonamente el estado de santidad. Como se advierte fácilmente y desde el título en el amplio estudio que Sartre le dedica a ese "comediante y mártir". Entonces, el vómito y el jabón, el sudor y la vulgaridad, el alimentó y su contrario, la saliva pegajosa... siempre serán exponentes escatológicos que asumen las palabras pero no la imagen del teatro de Genet, en un corte dicotómico que tiene que ver con la falsedad de nuestra cultura y las disociaciones del autor en la construcción de una realidad alterna a través de sus novelas (al menos, las que no fueron escritas por una estricta necesidad de ganar unos francos a través de un tímida pornografía homosexual) y textos dramatúrgicos.

Pero bueno, convengamos que esto no es Genet, sino que sólo lo convoca como referente. Entonces, nos perdemos un poco a la hora de configurar una ruta crítica. La agresividad se impone, la ruptura de parámetros, los caminos desviados, los espejismos de significación. Parece un juego prolijo y también un poco cansado donde se nos sumerge por tiempos intermitentes, dejándonos luego flotar con una sensación de desgano y sin muchas posibilidades incluso de reacomodarnos. A la fealdad se le suma la incomodidad, válida de por sí como herramienta, pero no necesariamente orientadora de sentidos fuera de los que resultan más obvios. Labor de dirección, seguramente, incluso con, los reparos o dudas que ello implica. Las actrices son Diana Magallón y Mari Carmen Ruiz. Dos trabajos sin duda comprometidos, pero con un grado de aspereza, de tosquedad y de inmediatez que resulta difícil decidir cuánto de ella está solicitado por el director como parte de la propuesta. Seguro que hay una disciplina férrea y una capacidad de riesgo muy meritoria. Lo demás... navega en la ambigüedad de la que hablábamos.

En fin, si a usted le gusta lo polémico e independiente, no necesariamente lo cómodo y mucho menos lo complaciente, puede que la puesta le interese... más allá que vaya o no a gustarle, que es otro tema.

LO ÚNICO QUE NECESITA UNA GRAN ACTRIZ ES UNA GRAN OBRA Y LAS GANAS DE TRIUNFAR., Dir. Damián Cervantes. Con Diana Magallón y Mari Carmen Ruiz. Creación colectiva del grupo Vaca 35 a partir de Las criadas de Jean Genet. Ambienta Yoga, Calle 21 109 B, San Pedro de los Pinos (Metro San Antonio). Viernes, 21:00; sábado, 20:00 horas. Donativo voluntario. Adolecentes y adultos. (Sur)


Notas