FICHA TÉCNICA



Título obra Roma al final de la vida

Autoría Daniel Serrano

Dirección Alberto Lomnitz

Elenco Norma Angélica Rodríguez, Julieta Ortiz

Espacios teatrales Teatro Casa de la Paz

Referencia Bruno Bert, "Roma al final de la vida. Horizonte de sueños", en Tiempo Libre,19 mayo 2011, p. 22.




imagen facsimilar

Referencia ElectrÓnica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Roma al final de la vida
Horizonte de sueños

Bruno Bert

Con la dramaturgia de Daniel Serrano y la dirección escénica de Alberto Lomnitz se está presentando en Casa de la Paz Roma al final de la vía, una obra sencilla, directa y para buen lucimiento de sus dos únicas actrices.

La anécdota, lineal y desgranada en seis escenas consecutivas, muestra a dos mujeres de la provincia mexicana desde los siete hasta los 80 años. Y siempre en un mismo lugar: un baldío donde, en las afueras del pueblo en el que viven, pasan las vías del tren. Allí, determinados días a horas fijas, corre un rápido (o tal vez no tanto, ya que en un momento una de ellas logra abordarlo) que suponen llega casi hasta el infinito... hasta Roma, para poner nombre mítico a aquel remoto espacio desconocido.

Roma entonces es el horizonte de nuestros sueños. Aquel lugar donde deseamos ir cuando la cotidianidad se hace insoportable, cuando el espacio de nuestro nacimiento amenaza con ser también el de nuestra tumba, cuando necesitamos beber un poco de horizonte para seguir pisando la misma tierra de todos los días. Es decir, la obra tiene un aire universal justamente porque nos habla de lo que más o menos viven todos los hombres –o mujeres en este caso– del mundo en cualquier época de la historia: las ilusiones, las esperanzas, los deseos, los miedos, que aquí toman una forma mexicana pero pueden hablar con igual consistencia a cualquier persona.

No figura un representante de la escenografía, tal vez porque no la hay en el sentido convencional, pero sí una eficaz propuesta espacial que seguramente habrá estado a cargo de la dirección, que también se hace cargo de las luces y por supuesto del trabajo con las actrices, más allá de un atractivo diseño de movimiento que tomó Isabel Romero. Lo que logra Lomnitz es un excelente trabajo de ritmo y una muy buena amalgama entre Norma Angélica y Julieta Ortiz, tan distintas físicamente y sin embargo, muy cercanas en la actuación y en la complicidad, a veces conflictiva, de los personajes.

El lenguaje es cotidiano, pero no pobre ni reducido a modismos localistas y evidentemente el autor no intenta que veamos el juego elaborado de las palabras o las ideas, sino que sirvan de andador flexible a las necesidades de las historias y las distintas circunstancias que vamos viviendo a través de Evangelina y Emilia, las dos entrañables y sencillas mujeres que construyen la obra.

El libro, entonces (al menos en la versión montada) es de fácil escritura y capaz de construir con la materia común de la que estamos constituidos todos los humanos no llamados a grandes papeles históricos. Y sin embargo, por esas ramas sencillas y reconocibles, corren los sentimientos y las ideas básicas de una sustancia no necesariamente trivial. No apela al sentimentalismo sino a la simple muestra de lo cotidiano, respetando lo que ello tiene de sustancial para cada una de las protagonistas y de nosotros, los espectadores.

Vaya entonces una cálida felicitación a Norma Angélica y a Julieta Ortiz por asumir a sus muñecos no sólo con talento, sino también con el respeto que merecen en su cálida opacidad, en sus pequeñas proyecciones y en su imposibilidad de llegar a Roma y, sin embargo, no perder las esperanzas y las fuerzas a lo largo de sus difíciles 80 largos años.

ROMA AL FINAL DE LA VÍA, de Daniel Serrano. Dir. Alberto Lomnitz. Con Norma Angélica Rodríguez y Julieta Ortiz. Teatro Casa de la Paz, Cozumel 33, Roma (Metro Sevilla), 5286-5315. Jueves y viernes, 20:00; sábado y domingo, 18:00 horas. Loc. $150; descuento del 50% a estudiantes, maestros y afiliados al Inapam. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 75 mins. (Centro)