FICHA TÉCNICA



Título obra Desmontaje amoroso

Autoría Elena Guiochíns

Dirección Dana Stella Aguilar

Elenco Alejandra Marín, Héctor Hugo Peña, Carolina Contreras, Julio Escartín

Espacios teatrales Foro La Gruta

Referencia Bruno Bert, "Desmontaje amoroso. Para deleite polémica", en Tiempo Libre, 13 mayo 2010, p. 23.




imagen facsimilar

Referencia ElectrÓnica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Desmontaje amoroso
Para deleite o polémica

Bruno Bert

Elena Guiochíns es una dramaturga mexicana con una mediana presencia en la cartelera. Su nombre, conocido en el medio, me orienta hacia Un teatro comprometido, con bastante humor y un nivel de riesgo estimulante, aunque esto a veces vaya en demérito de algunos de sus productos. Es decir, sus espectáculos pueden o no satisfacernos, pero estarnos seguros de un respaldo de seriedad y búsqueda, con tendencia hacia temas que le preocupan. En este caso –y en un foro adecuado para este tipo de dramaturgia, como es La Gruta– nos trae Desmontaje amoroso bajo la dirección de Dana Stella Aguilar.

Desde el título queda claramente enmarcado el ámbito de trabajo, dado que se habla de la pareja –hombre/ mujer– abordándola desde distintos ángulos, más interesados en su exploración que en contar una historia lineal de encuentro y/o separaciones. De todas maneras, hay un planteo de circularidad, pero en plano ascendente, que encadena el principio A con el final marcando algunos límites. Al parecer la obra fue creada conjuntamente por el equipo actoral y la autora, vertiendo muchas veces elementos de sus distintas experiencias personales sobre el tema. A ello se suma la dirección, guiando las improvisaciones y rescatando materiales de lenguaje tanto escénico como textual.

El espacio es como de laboratorio, y de hecho no figura en el programa de mano un responsable directo de la escenografía; a lo sumo, sí de la iluminación (Édgar Armendáriz), sin que esta defina necesariamente complejos universos, sino más bien se pone al servicio de las necesidades más prácticas del montaje. Así, con unos pocos trastos y unas mamparas y trampillas, el lugar se metamorfosea según lo requiera la acción, de manera ligera y casi inmediata. Sin embargo, tanto en la estructura narrativa verbal como en el manejo de escena, se filtra una cierta escolaridad. Por un lado en la abundancia no siempre limada de texto, y por el otro en una reiteración de imágenes en el montaje.

Pareciera que hubiera predominado un cierto temor a cortar. Cosa que sucede con cierta frecuencia si los materiales reunidos son abundantes y si el dramaturgo asume un excesivo respeto por todos ellos. Sin embargo, su figura debe ser de unidad y síntesis y aquí se escapa un poco lo último. Lo mismo sucede con el reiterado manejo de los objetos, dando por resultado un producto un tanto tosco, sin un terminado de tipo "profesional".

Es no obstante atractivo no sólo el tema, sino también su tratamiento, aunque falten detalles de pulido. La pareja y los individuos que la componen –es decir, nosotros mismos en nuestras circunstancias cotidianas a lo largo de una vida–son un material inagotable de reflexión e ironía. Manejado ello por dos parejas de actores y actrices: Alejandra Marín, Carolina Contreras, Héctor Hugo Peña y Julio Esmain. Los cuatro son jóvenes y con un rendimiento parejo tanto en posibilidades como en un cierto grado de inexperiencia o poca frecuentación escénica, que aparece sobre todo en una remarcada "naturalidad", que se mezcla rápidamente con párrafos de lenguaje más elaborado y cercano ' a una prosa poética, lo que provoca cierta dificultad para una transmisión r fluida de los mismos.

En fin, que los trabajos colectivos, con su compromiso proporcional y democrático de participación, suelen limitar seriamente los roles de la autoría y la dirección, difuminando la responsabilidad del conjunto y muchas veces la contundencia de los resultados. A pesar de esto, la persona que me acompañó resultó atrapada por el trabajo y, aun compartiendo mi visión, minimizó su peso. Bien, eso quiere decir que una buena parte del público debe posiblemente compartir su parecer y me alegro. En lo personal prefiero otras entregas de Elena, escritas con lápiz más claro y presencias más definidas, donde tanto su talento como las líneas de dirección se evidencien claramente para deleite o polémica del público.

DESMONTAJE AMOROSO, de Elena Gtiiochíns. Dir. Dana Stella Aguilar. Con Alejandra Marín, Héctor Hugo Peña, Carolina Contreras y Julio Escartín. Foro La Gruta, Centro Cultural Helénico, Revolución 1500, Guadalupe Inn (MB Altavista), 4155-0900. Viernes, 20:30 horas. Loc. $150. Sistema Ticketmaster, 5325-9000. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 105 mins. Estacionamiento. (Sur)