FICHA TÉCNICA



Título obra Trabajando un día particular

Autoría Laura Almela y Daniel Giménez Cacho

Notas de autoría Adaptación de la pelicula de Ettore Scola, Una giornata molto particolare

Dirección Laura Almela y Daniel Giménez Cacho

Espacios teatrales Teatro El Milagro

Referencia Bruno Bert, "Trabajando un día particular. Apetitoso desafío", en Tiempo Libre, 22 abril 2010, p. 24.




imagen facsimilar

Referencia ElectrÓnica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Trabajando un día particular
Apetitoso desafío

Bruno Bert

En la sala de El Milagro, Laura Almela y Daniel Giménez Cacho, apartando una mitad desnuda del foro, deciden armar un espectáculo con materialés de aquella famosa película de Ettore Scola Una giornata molto particolare, y consecuentemente la llaman Trabajando un día particular. Es lo que acabo de ver a poco de su estreno.

Muchos recordarán aquel filme dé 1977 en el que intervienen casi exclusivamente Sofía Loren y Marcello Mastroiani, porque es un material que golpeó fuerte en su momento y es capaz de conservar su impacto a pesar de los más de treinta arios transcurridos desde su estreno. Ello tanto por la calidad de sus hacedores como por la capacidad de su discurso y la originalidad de su forma. La acción está ubicada en un viejo y destartalado edificio de departamentos en Roma, allá por los años '30, justo el día en que Hitler llega en tren desde Alemania con toda su comitiva, invitado por un Mussolini que quiere apantallarlo con los aparatos del partido y los baños de multitudes. En las calles no hay nadie y los edificios están vacíos porque todos han sido acarreados a los solemnes desfiles y ceremonias. Allí, en ese monoblock desierto pero con una portera que ha puesto su radio a todo volumen con las marchas y discursos fascistas, por mera casualidad, se encuentran dos que se han quedado al margen de la marea patriótica: una ama de casa cuarentona y gastada por una familia de seis hijos y un marido despótico y mussoliniano, y un locutor en la cincuentena, desempleado, antifascista y homosexual que está esperando que la policía venga a detenerlo.

Naturalmente, se trata de un apetitoso desafío para dos buenos actores, que aquí además se asumen conduciendo la selección de escenas y el montaje del material, apelando mucho más a la imaginación que a cualquier otra sugerencia externa de ambientación escenográfica. Es un ejercicio de teatro que rescata el valor de la diferencia, pone en claro la esterilidad de los discursos autoritaristas y su capacidad de castración y resalta la soledad que permite que dos seres tan distintos pero igualmente débiles, puedan, por un instante al menos, encontrarse en medio de la tormenta para' luego desaparecer barridos por ella. Un discurso hoy poco frecuente.

El resultado es atractivo. Por un lado están los materiales procedentes de la película: claros y a la mano; por el otro, los actores y sus capacidades: haciendo que la comparación con los originales –dos nombres casi míticos, nada despreciables por cierto– no resulte desfavorecedora y que las diferencias hablen de identidades y épocas válidas y potentes ambas. Y por último, el teatro como protagonista evidente: el pintar una jaula en la pared para dar vida a un pájaro; el dibujar con gis una ventana para que ésta se abra; el trazar con habilidad los planos en el espacio vacío para poder entender dónde están cada uno de ellos, aunque compartan nuestro horizonte visual. Un teatro de bajo costo y alta eficacia.

Me alegra, nuestra escena necesita rigor y denuncia; inteligencia y capacidad de manifestarse con pocos recursos materiales. Una buena excusa no sólo para disfrutar de una noche de teatro, sino también para discutir sobre su función y desarrollo en nuestro medio.

TRABAJANDO UN DÍA PARTICULAR. Espectáculo de Laura Almela y Daniel Giménez Cacho. Teatro El Milagro, Milán 24, Juárez, 5592-0031. jueves y viernes, 20:30; sábado, 19:00; domingo, 18:00 horas. Loe. $140; descuento del 50% a estudiantes, vecinos de la colonia Juárez y afiliados al Inapam. Adolescentes y adultos. (Centro)