FICHA TÉCNICA



Título obra Prendida de las lamparas

Autoría Elena Guiochíns

Dirección Alberto Lomnitz

Elenco Blanca Guerra, María Inés Pintado, Haydeé Boetto

Espacios teatrales Sala Xavier Villaurrutia

Referencia Bruno Bert, "Prendida de las lámparas", en Tiempo Libre, 11 marzo 2010, p. 23.




imagen facsimilar

Referencia ElectrÓnica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Prendida de las lámparas
Una Rosario llena de dones y de sombras

Bruno Bert

Rosario Castellanos (1925-1974) es hoy un hito muy mencionado de nuestra literatura, pero no tan leído como merecería, sobre todo entre los jóvenes, a pesar de la riqueza y variedad de su producción. Por eso resulta interesante que se la recuerde a través del teatro. No por una de sus obras (escribió muy pocas, un par si mal no recuerdo), sino a través de una biografía poética para la escena preparada por Elena Guiochíns y dirigida por Alberto Lomnitz. Es decir, una mujer que realizó una importante obra como literata y feminista a través de la visión de otra artista, joven, talentosa y contestataría dentro del mismo rubro.

Generalmente desconfío de este tipo de propuestas porque suelen ser voluntaristas y poco efectivas en el plano artístico, con carencias notorias en lo textual y estructural. Pero no es el caso, tal vez porque Elena es una dramaturga que ha experimentado, inconformándose con los transmisores convencionales del teatro y mucho más con sus posibles mensajes estereotípicos. No teje una historia, sino que más bien nos aporta los elementos que pueden constituirla a través de estar nosotros involucrados como espectadores activos. En ello es muy clara la colaboración del director, que con una escenografía escueta, casi abstracta y funcional en su seca belleza –posiblemente responsabilidad de Carolina Jiménez– nos construye un mosaico móvil de situaciones a través de tres actrices que asumen, conjunta y simultáneamente, la figura de Rosario en sus distintas etapas y edades, en un diálogo con las circunstancia a los interlocutores que eligió y le tocaron, pero sobre todo, consigo misma a través de la poesía y la narrativa.

Es decir que los elementos contextuales, como la familia y sociedad en la que vivió, son un marco referente, sintético, que permite reconocer a la mujer y sus reacciones, sus obras y las raíces motivadoras de las mismas. No es una apología ni un estudio crítico, sino, como mencionábamos recién, una aproximación poética en la que los horizontes de su pensamiento y las fronteras de sus emociones están a la vista y encarnan de manera comprensible con las palabras que hilvana su obra literaria, sin abundar excesivamente (escolarmente, iba a decir) en ello. Esto nos permite integrar las zonas que podríamos llamar oscuras o patológicas de su personalidad, sin verla como un fenómeno sino como una muy sensible identidad creadora.

Es especialmente interesante la labor de las actrices, bajo una conducción muy medida de Lomnitz. Ellas son Haydeé Boeto (la niña), María Inés Pintado (la estudiante) y Blanca Guerra (la mujer adulta).

Es muy bello advertir las diferencias, hechas de matices y contradicciones, en medio de una identidad que las amalgama. Lo logran con perfección y cada una aporta interesantes perfiles, siendo Blanca Guerra la que sintetiza de una manera muy efectiva en un personaje maduro, lo que en las otras funciona como un impulso sin terminar de fraguar.

En definitiva, un producto elaborado, estéticamente atractivo, íntimo, que además se propone para un público muy cercano, casi percibiendo el latir de un pensamiento y una sensibilidad excepcional radiante, llena de dones y también de sombras y dolor.

PRENDIDA DE LAS LAMPARAS, de Elena Guiochíns. Din Alberto Lomnitz. Con Blanca Guerra, María Inés Pintado y Haydeé Boetto. Sala Xavier Villaurrutia, Centro Cultural del Bosque, Paseo de la Reforma y Campo Marte (Metro Auditorio), 5280-8771. Jueves y viernes, 20:00; sábado, 19:00; domingo, 18:00 horas. Loc. $150. Sistema Ticketmaster, 5325-9000. Adolescentes y adultos. (Centro)