FICHA TÉCNICA



Título obra El gallo

Autoría Paul Barker

Dirección Claudio Valdés Kuri

Grupos y Compañías Teatro de Ciertos Habitantes

Elenco Itzia Zerón, Irene Akiko Lida, Fabrina Melón, Edwin Calderón, Kaveh Parmas y Ernesto Gómez Santana

Iluminación Matías Gorlero

Música Composición musical: Paul Barker

Referencia Bruno Bert, "El gallo. Valentía escénica y voluntad de riesgo", en Tiempo Libre, 19 marzo 2009, p. 55.




imagen facsimilar

Referencia ElectrÓnica

Tiempo Libre

Columna Teatro

El gallo
Valentía escénica y voluntad de riesgo.

Bruno Bert

Dentro de la programación de la vigésima quinta sesión del Festival del Centro Histórico, y en coproducción con varias instancias, se ha presentado El gallo, ópera para actores, material escénico del grupo Teatro de Ciertos Habitantes, bajo la dirección de Jorge Valdés Kuri.

Es característico de este conjunto la clara originalidad de Neada uno de sus productos. Es decir, que su identidad no pasa por una línea de reconocimiento sea estético o temático, sino más bien en plasmar un nuevo horizonte, profundamente trabajado, con distintos invitados convocados a tal fin. Cada obra marca tendencias personales y todo un campo de exploración. Cada trabajo es un empezar de nuevo sobre una larga experiencia. Aunque hay que advertir ciertas predilecciones, como en el caso de la música, ya que Valdés Kuri tiene una clara cercanía a ella, entre otras cosas por haber pertenecido durante años al ensamble vocal Ars Nova. Así, en varios .de sus trabajos –y todos podemos recordar De monstruos y prodigios como un material casi emblemático del grupo– la investigación y las historias tienen un profundo acento en el aspecto sonoro.

Ahora, y siguiendo esta línea de interés, se convoca a Paul Barker, un excepcional compositor británico multipremiado por su trabajo y con una especial curiosidad creativa sobre la voz humana, para que se encargue de la composición musical de la obra. A su vez, Valdés Kuri organiza la estructura dramatúrgica –que no implica la palabra hablada– y asume como siempre la dirección escénica del producto.

En él, dentro del espacio vacío de un escenario donde se mueven los atriles y las sillas de una orquesta en vivo que se desplaza incluso hasta donde habitualmente se halla el foso y que aquí queda apresada entre proscenio y público, un grupo de actores/cantantes vive la singular experiencia de El gallo. No es una obra de teatro; tampoco es un ensayo de orquesta –aunque por momentos nos pueda recordar, un poco vagamente, la película homónima de Fellini– y menos una ópera convencional, en el sentido tradicional del término, que la define como una escenificación cantada. Es... El gallo, un producto original, fantástico por momentos, irritativo en otros, desafiante casi siempre y tal vez un poco pedante, donde los actores juegan historias sincréticas sobre el egoísmo, el desencuentro, la soledad, el poder y otras cosas por el estilo. Allí reconocemos a algunos integrantes que siempre han acompañado a este director, y a otros, seguramente llamados según las necesidades específicas del montaje. Todos con una fuerte valentía escénica y una voluntad de riesgo, tanto vocal como corporal, nada despreciable. El efecto es contradictorio y es fácilmente reconocible la seriedad profesional habitual al Teatro de Ciertos Habitantes, juntamente con un gran sentido del humor y un desparpajo suficiente como para abrir caminos más libres para el teatro y la música cantada, y también para llamar a la molestia a más de un espectador si asiste con ciertos parámetros más o menos ortodoxos.

Todo da la impresión de una isla, voluntariosamente internacional, donde un conjunto de experimentadores se han reunido a hacer lo suyo y luego lo comparten con un grupo de amigos, elegidos tal vez por un mismo amor al esfuerzo y a una cierta bizarría artística. Una isla navegante que recorrerá festivales y pequeñas temporadas causando, más que gusto, un cierto asombro y un indudable respeto por esta identidad mutable, pero indudable de la que hablábamos al principio.

En definitiva, un trabajo "Para Ciertos Espectadores", que más allá que nos agrade o rechace, traduce con eficacia una línea seria y continuada de nuestro teatro. Una buena presencia para el Festival del Centro Histórico.

EL GALLO, de Paul Barker. Dir. Claudio Valdez Kuri (México). Composición musical, Paul Barker. Elenco: Itzia Zerón, Irene Akiko Lida, Fabrina Melón, Edwin Calderón, Kaveh Parmas y Ernesto Gómez Santana. Iluminación, Matías Gorlero. Ópera para actores que explora nuevos lenguajes escénicos musicales.