FICHA TÉCNICA



Título obra Sarajevo (un ave sin patas)

Autoría Julien Le Gargasion

Dirección Julien Le Gargasion

Elenco Julien Le Gargasion

Espacios teatrales Teatro Rosario Castellanos

Referencia Bruno Bert, "Sarajevo, un ave sin patas. Banquete personal frente al espejo", en Tiempo Libre, 29 enero 2009, p. 44.




imagen facsimilar

Referencia ElectrÓnica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Sarajevo, un ave sin patas
Banquete personal frente al espejo

Bruno Bert

Hacía tiempo que no regresaba a Casa del Lago, ese espacio de la Universidad donde tantas cosas interesantes en el plano teatral se vieran en otras épocas. Sigue siendo un poco áspero el ingreso (por Paseo de la Reforma), pero finalmente se llega. Ahora están presentando –sólo hasta el sábado 7 de febrero– un unipersonal que lleva por nombre Sarajevo, un ave sin patas actuado y dirigido por Julien Le Gargasson.

El programa de mano plantea que se trata un "concierto teatral íntimo para un actor y 21 invitados", pero no teman, que ese es el número aproximado de público real, y si se pasaran en dos o tres personas no parece que hubiera inconveniente para el ingreso. Y sí, es francamente una experiencia para pocos y entre pocos. Un "trabajo en proceso" iniciado hace tiempo por este artista, que además trabajó con otros siete directores (varios de los cuales desconozco), creando un personaje que lleva por nombre Sarajévo y al que han hecho pasar por diversas circunstancias e historias, hiladas posiblemente por el sentido de la muerte. En realidad no parece que nos halláramos frente a una historia sino más bien frente a una experimentación creativa donde no resulta muy importante ni una comprensión global, ni una posible unidad ni de la historia ni del personaje en cuestión, es más bien una introspección entre becketiana bizarra, en medio de un clima de penumbras, con palatinas procedentes de una decena de autores (William Blake, Antonin Artaud, Shakespeare, Basho... y mucho más, incluyendo algunos de propio intérprete) y alguno, pocos objetos, no muy congruentes entre sí, pero que seguramente emergen de la exploración de los distintos textos y sus provocaciones.

En realidad,, ese ser enfundado en un largo abrigo, descalzo y con un sombrero que parece de media copa, siempre iluminado de una manera casi expresionista, tiene un aire bastante romántico, un tanto guiñolesco y al parecer muy poco preocupado por el exterior, por el público mismo. Eso después queda desmentido porque Le Gargasson intenta establecer un diálogo con el público asistente, escuchar sus comentarios, contestar sus preguntas y compartir su proceso.

Pero, curiosamente, ese acto posterior no resulta muy congruente con un espectáculo en sí, que da una sensación como de banquete personal frente al espejo. Un juego de regusto para encontrar los límites y recovecos de la propia creatividad, técnica y capacidades de construcción escénica. Más parece una vivisección actoral de un artista curioso de sí mismo, que un trabajo destinado a concluir algo que realmente se comparte desde el momento en que es pensado y ejecutado. Por eso creo que es correcto el espacio y el número de espectadores invitados: más que ver una obra de teatro, nos acercamos a un taller y vemos una experiencia en la que incluso podemos integrarnos teóricamente a través de nuestros comentarios.

La capacidad del actor y director parece bastante amplia: su trabajo interpretativo atrae sus construcciones escénicas, breves y ceñidas a retazos de espacio, son como pequeñas pinturas alucinadas trabajadas con cuidado, con cierta precisión, pero siempre como espejadas en sí mismas, tal vez porque se trata de actuar y dirigir simultáneamente.

En definitiva, un material •bastante atípico que pareciera destinado a no sobrevivir –al menos sin grandes transformaciones– si se lo saca de ese in vitro en que es presentado a un pequeño grupo de asistentes casuales. Interesante sobre todo para los que no son habituales a este tipo de procesos a un público desprevenido que puede llegar a sentirse descolocado ante lo que le presentan.

SARAJEVO (UN AVE SIN PATAS). Espectáculo de Julien Le Gargasion para un actor y 21 invitados. Teatro Rosario Castellanos, Casa del 'Lago Juan José Arreola, Antiguo Bosque de Chapultepec, entrada por Paseo de la Reforma (Metro Auditorio), 5553-6318. Viernes y sábado, 20:00 horas. Loc. $100 general; $50 estudiantes, maestros y afiliados al Inapam. Adolescentes y adultos. Estacionamiento:.(Centro)