FICHA TÉCNICA



Título obra Otra vuelta de tuerca

Autoría Henry James

Dirección Mauricio Jiménez

Elenco Diana Fidelia, Tomás Rojas

Espacios teatrales Teatro Santa Catarina

Referencia Bruno Bert, "Vuelta de tuerca de otra vuelta de tuerca", en Tiempo Libre, 30 octubre 2008, p. 33.




imagen facsimilar

Referencia ElectrÓnica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Vuelta de tuerca de otra vuelta de tuerca

Bruno Bert

No es lo más importante escrito por Henry james (1843-1916), pero tal vez se trate de lo que más fácilmente mantiene su memoria entre las nuevas generaciones, no muy afectas al realismo decimonónico. Me refiero a Otra vuelta de tuerca, esa novela suya con reminiscencias góticas, que hace tantos años fuera llevada al cine con gran éxito y ahora al teatro bajo la adaptación de Jeffrey Hatcher y la dirección de Mauricio Jiménez.

Como muchos recordarán, se trata de la historia de una institutriz (en la Inglaterra victoriana, por supuesto) que llega a una lúgubre e inmensa casona, con un gran parque con un lago, para hacerse cargo de dos hermanos –niña y niño– de alrededor de 10 años. En el enorme espacio sólo viven ellos y un ama de llaves... más los fantasmas de la institutriz anterior y su amante, ambos muertos trágicamente, que buscan el reencuentro a través de los niños y sus cuerpos. Indudablemente un tema clásico de pasiones prohibidas, que aquí recibe "una vuelta de tuerca" en su tratamiento al incorporar niños al juego. Un elemento muy propio de la Inglaterra del XIX, donde la pederastia latente se hacía presente en insólitas estatuas públicas, curiosas sesiones fotográficas y personajes de los que Alicia (la del País de la Maravillas, claro) es eje casi emblemático. Entonces, un clásico de la literatura entre policial y de terror, que fue muy bien recreado en la pantalla y que ahora se enfrenta a los escenarios. Difícil, realmente difícil, porque en lo escrito sólo trabaja la imaginación del lector y en el cine mil instancias de sugestión en el montaje y los efectos; pero en teatro todo está allí, con la potencia y las limitaciones de lo que está vivo y ante nuestros ojos a un par de metros de distancia. Y a esto se le agrega la insólita circunstancia de que el adaptador ha reducido a dos el número de actores cuando –entre vivos y muertos– son por lo menos siete los personajes de importancia.

Fernando Flores, responsable de la escenografía e iluminación, decide –seguramente en complicidad con la dirección– suprimir todo referente espacial concreto y deja apenas un sillón como anclaje al espacio/tiempo de la historia. Una propuesta interesante, aunque tal vez demasiado radical, que obliga a ciertos malabarismos de dirección, como en el caso del manejo de tantos personajes en sólo dos intérpretes.

Jiménez opta por soluciones extremas ante la escasez y los cuerpos pasarán del desnudo a los trajes negros y de época (buen diseño destina Sauza) jugando con las corrientes eróticas y las reminiscencias únicas contenidas en la historia y los parlamentos.

Un buen trabajo de dirección y un notorio desempeño de los dos únicos actores: Diana Fidelia y Tomás Rojas. En realidad son ellos y la limpieza y ritmo del montaje los que nos mantienen alerta en todo el transcurso de la obra, dado que la adaptación, a pesar de tener el sello del exitoso Hatcher, se me hace poco afortunada y a contracorriente de las necesidades de la novela original.

James nunca tuvo éxito en el teatro y sus pocas obras dramatúrgicas apenas si pasaban del fracaso más estrepitoso a una educada tolerancia de la crítica y el público. Es en lo narrativo donde logró su nombre y hoy la paradoja hace que una de sus novelas se transforme en material para la escena, emulando intentos no muy felices del propio autor con otros textos suyos.

Los resultados son disfrutables, aunque un tanto forzados, un poco desviados de las complejas consideraciones que James agrega a la trama y su aventura un tanto truculenta y de raíz tan inglesa y tan de su tiempo.

OTRA VUELTA DE TUERCA, de Henry James. Dir. Mauricio Jiménez. Con Diana Fidelia y Tomás Rojas. Teatro Santa Catarina, Plaza de Santa Catarina 10, Coyoacán, 5658-0560. Jueves y viernes, 20:00; sábado, 19:00; domingo, 18:00 horas. Locs. $100 general, $50 con credencial de la UNAM e Inapam, jueves $30. Adolescens y adultos. Duración aproximada 90 mins. (Sur)