FICHA TÉCNICA



Título obra Ofelia o la madre muerta y agua

Autoría Marco Antonio de la Parra y María Morett

Dirección María Morett

Elenco Imelda Castro, Fernando Huerta, Pablo Laffitte, Elia Domenzaín

Espacios teatrales Foro Sor Juana Inés de la Cruz

Referencia Bruno Bert, "Ofelia o la madre muerta. Material interesante y polémico", en Tiempo Libre, 22 mayo 2008, p. 39.




imagen facsimilar

Referencia ElectrÓnica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Ofelia o la madre muerta
Material interesante y polémico

Bruno Bert

¿Desde cuántos ángulos puede verse una misma anécdota o un mismo personaje? ¿Cuántas historias derivadas contiene una historia cualquiera? Me pregunto esto a partir de Ofelia o la madre muerta, obra de Marco Antonio de la Parra que acaba de estrenarse bajo la dirección de María Morett.

En ella, el personaje clásico (aunque un tanto lamentable) de Ofelia, usada por su padre, el rey, la reina y el propio Hamlet –cada uno para cumplir con sus planes personales y a pesar de la muchacha que terminará loca y ahogada– se vuelve eje protagónico de una historia distinta, pero que desintegra a la víctima con la misma eficacia. Aquí los sucesos se actualizan: Elsinor se vuelve una clínica contemporánea y el asesinato de base no es el del padre de Hamlet, sino el de la madre de Ofelia, con el complejo de culpa y deseo que esto genera en Polonio, su padre y aquí dueño de la institución. Ella, a su vez, es anoréxica y los complotados son sus tíos Gertrudis y Claudio.

En primera instancia resulta asombroso para el espectador transitar entre personajes tan conocidos, ahora reciclados y en otro contexto, aunque sobre una matriz dramática analógica. No puede dejar de recordarse que De la Parra, además de un excelente y polémico dramaturgo chileno (baste recordar aquella Secreta obscenidad de cada día) ejerce los más diferentes oficios, que vuelve complementarios a base de su habilidad. Entre ellos está el de ser psicólogo, y bastante afamado por cierto.

A este material, tan altamente volátil, Morett lo sumerge en una estética minimalista, con espacios evanescentes e interconectados y donde el blanco brilla por todas partes, tal vez como ejemplo de una mente que se va vaciando y de una droga que también puede tener ese color tan puro y tan mortífero. Los actores trabajan un distanciamiento donde los valores tonales evitan el melodrama y más bien narran las circunstancias emotivas y anecdóticas. Incluso, Ofelia se duplica: mientras una permanece casi siempre sumergida en una bañera, recordando la imagen de la Ofelia clásica flotando en el río instantes antes de morir, la otra se eleva y hace malabares a varios metros del sueño.

Imelda Castro y Acoyani Guzmán son las dos Ofelias. Las acompaña Verónica Alexanderson como la madre asesinada, con la cualidad de que la intérprete es en realidad una cantante que asume las más diversas arias, a distintos niveles y sin una conexión directa con los personajes vivos. Una voz excelente y un matiz muy pertinente dentro de la estética y narrativa elegida. También actúan Fernando Huerta (un Polonio correcto, aunque un tanto tímido), Elia Domenzaín, Pablo Laffitte y Guillermo Henry. La escenografía y el vestuario los asume la directora, que unifica de manera interesante la creativa propuesta.

En definitiva, un material frío, que llega más a las ideas que a los sentimientos, salvo algunos encuentros cara a cara con las Ofelias moribundas; que sin embargo avanza sobre el maltrato a los débiles, los periféricos, de los que asumen de víctimas como consecuencia del destino, cuando en realidad es el poder y la riqueza los que manipulan los hilos de frustración y muerte.

Un material interesante y polémico, tanto en su texto como en su montaje, que piensa mostrarse en simultaneidad con Agua, un laboratorio de experimentación de María Morett.

OFELIA O LA MADRE MUERTA Y AGUA, de Marco Antonio de la Parra y María Morett. Dir. María Morett. Con Imelda Castro, Fernando Huerta, Pablo Laffitte y Elia Domenzaín. Foro Sor Juana Inés de la Cruz, Centro Cultural Universitario, Insurgentes Sur 3000, 5622-7160. Viernes, 20:00; sábado, 19:00; domingo, 18:00 horas. Loc. $100; descuento de 50% a estudiantes de la UNAM y afiliados al Inapam. Adolescentes y adultos. Estacionamiento. (Sur)