FICHA TÉCNICA



Título obra Alcira o la poesía en armas

Autoría Antonio Algarra

Dirección Antonio Algarra

Elenco Verónica Langer

Espacios teatrales Teatro La Capilla

Referencia Bruno Bert, "Alcira o la poesía en armas. Canto al compromiso con la vida", en Tiempo Libre, 14 febrero 2008, p. 31.




imagen facsimilar

Referencia Electrónica

Tiempo Libre

Columna Teatro

Alcira o la poesía en armas
Canto al compromiso con la vida

Bruno Bert

Hacía muchos años que no recordaba la historia de Alcira, alrededor de veinticinco posiblemente, cuando un periodista amigo me la contó entre la admiración y la pena a poco de mi llegada a México. Luego, como a todas las leyendas, el tiempo la fue borrando, hasta que ahora revivió con el estreno de Alcira o la poesía en armas, el espectáculo dirigido por Antonio Algarra en La Capilla.

La historia real de esta mujer uruguaya, poetisa, vagabunda y un poco loca, se pierde entre las fantasías urbanas. Sólo se sabe que llegó a mediados de los sesenta y permaneció vagando por los ámbitos universitarios –fue amiga de todos los poetas y su bohemia, y entre ellos nada menos que de José Revueltas, entre otros memorables– hasta mediados de la década siguiente en que se le deportó debido a su permanencia ilegal. Así que le tocó el 68 y la invasión del ejército a los espacios de la UNAM. Ella estaba en un baño cuando entraron llevándose a todos, y allí permaneció escondida y sin comer cerca de quince días, hasta que la encontraron los empleados que regresaban a su trabajo. Se volvió un poco el símbolo del "resistir", con su aura de poesía, de idealismo y también de desequilibrio frente a una realidad que encarnaba la represión y la muerte. Y esa es la anécdota, ya que de su historia concreta no se sabe mucho más y más bien se hacen hipótesis de su muerte, allá en el sur, en fechas no muy lejanas. Pero claro que es muy interesante como fenómeno tanto histórico como poético, mexicano y latinoamericano a la vez.

El espectáculo está basado en un fragmento de Los detectives salvajes, de Roberto Bolaños, y seguramente es el trabajo de Algarra con Verónica Langer, la única intérprete, lo que forma la estructura dramatúrgica de la obra. Y el resultado es excelente. Tanto por la selección de textos, como por la progresión en un material tan inasible como el que utilizan. El personaje es prácticamente una mancha impresionista, un juego de luces y sombras capaz de fascinarnos con la fragilidad infinita de quien se impone vivir en las fronteras de la realidad y la poesía: "¡Alcira, dios mío! Maravillosa, hermosa, que bella y pura, que noble, terrenal, amada, entrañable, nada de este mundo. No sé qué decirte. Te amo", exclama José Revueltas en un texto desde el programa de mano.

Y un poco ese es el resultado escénico, donde la complicidad de estos dos creadores –director y actriz– hace de eso tan difícil que son los unipersonales, un canto no a la nostalgia sino a un compromiso con la honestidad y la vida. Sobrepasa la denuncia bienintencionada, se aleja del documentalismo histórico, sobrevuela sin detenerse sobre una circunstancia trágica de nuestro pasado reciente para centrarse en lo esencial, y es la capacidad de unos poco, para' ser en plenitud, para entregarse a su tiempo-circunstancia hasta perder esa razón tan necesaria y sin embargo tan fría que nos mantiene de este lado. No escribir poesía, sino serla en todo momento hasta simplemente desaparecer como Alcira, confundida en el recuerdo de algunos y en la fantasía de una generación.

Creo que se trata de un trabajo excepcional, cargado de calidez y aciertos, de Verónica Langer, con una excelente dirección de Antonio Algarra. Un pequeño y significativo objeto escénico. Hay que verla, vale la pena.

ALCIRA O LA POESÍA EN ARMAS. Dir. Antonio Algarra. Con Verónica Langer. Teatro La Capilla Madrid 13, Coyoacán, 3095-4077. Sábado, 19:00 horas. Loc. $120. Adolescentes y adultos. Duración aproximada 50 mins. (Sur)